La última y más reciente neutralización de la vieja política orientada para la nueva política junto con la locura de las encuestas han vuelto locos a los dirigentes de los partidos políticos y de los candidatos al puesto de diputado.

Las declaraciones han sido una absoluta competición para ver quien es “el listo” que dice una más grande. Empezando por la alcaldesa Ada Colau cuando mencionó “Madrid puede volver a ser nuestra capital” y más tarde intentar cargar culpas contra la izquierda. Por suerte para todos, sabemos que esto se acaba pronto y si la campaña se alargara mucho más tiempo, los indecisos acabarían pidiendo papeletas de la CUP y otras barbaridades varias.